• 1 mayo, 2020

    RECOMENDACIONES BÁSICAS PARA TRATAR TU ROPA Y PROTEGERTE DEL CORONAVIRUS

    Los últimos estudios revelan que el coronavirus puede sobrevivir hasta tres días en los tejidos, aunque no se contagia

LA VANGUARDIA

 

  

Desde que el coronavirus llegó a nuestras vidas, muchos hemos vivido situaciones insólitas que jamás pensamos vivir, como el confinamiento en nuestros domicilios. La expansión del virus ha dejado todo tipo de situaciones pero, sobre todo, preguntas por parte de la población, porque que el virus pueda mantener su capacidad infectiva durante días genera inquietudes y muchas dudas. Sobre todo, para aquellos que intentan o se ven obligados a hacer una vida más o menos normal, entrando en contacto con todo tipo de materiales. Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) no considera que las superficies contaminadas sean un vector de transmisión tan importante como el contagio de persona a persona, insisten en que se desinfecten bien las superficies.Son muchas las dudas, pero si algo que preocupa, es si el virus permanece en nuestra ropa cuando venimos de la calle o si estamos en contacto con alguien en situación de riesgo.

Lavar la ropa requiere de precaución, pero como las que tomaríamos con otros patógenos.
 
 
Lavar la ropa requiere de precaución, pero como las que tomaríamos con otros patógenos. (Pixabay)

En los últimos días se han hecho pruebas de todo tipo para ver cómo se comporta el virus en diferentes materiales, entre ellos tejidos. La buena noticia es que parece ser que, tanto en la ropa como en el papel, al ser superficies porosas, el virus quedaría “secuestrado”. Ahora bien, que el virus se quede adherido y no se pueda recuperar (por lo cual, no te puedes contaminar), no quiere decir que esté totalmente inactivo. Como cualquier otro patógeno, podría permanecer hasta tres días en la superficie. Por ello, se recomienda seguir algunas recomendaciones para evitar riesgos.

 
Lavar la ropa requiere de precaución, pero como las que tomaríamos con otros patógenos.
 
 
Lavar la ropa requiere de precaución, pero como las que tomaríamos con otros patógenos. (Pixabay)

1. Utilizar programas largos y de agua caliente en los lavados, evitando los lavados con cargas muy grandes.

2. Utilizar detergente líquido, preferentemente, ya que penetra mejor en los tejidos y retiene mejor la suciedad en suspensión, eliminándola mejor.

3. En casos de suciedad extrema o contacto con productos químicos, utilizar un producto desinfectante especial para ropa (lejía).

4. Si existe un enfermo en casa, recordad también no hacer caso de esos mensajes que circulan por ahí que dicen que “hay que lavar la ropa a más de 90º y secarla al sol para “matar” al virus porque con la lavadora no es suficiente”: son falsos. Seguir normas de higiene con personas infectadas es muy importante (y aquellos que han estado en contacto con ellas), pero no requieren programas de lavado ni acciones especiales. Intentad que el enfermo ocupe una habitación separada del resto de familia. Si puede ser un baño propio, mejor; sino lo conveniente es extremar la higiene y desinfección (con lejía y usando guantes y mascarilla si se puede) de su ropa y lo que toque esa persona.

5. No hay que tomar medidas excepcionales con los  zapa tos. Desde el IRTA-CReSA se aconseja dejarlos a la entrada al llegar a casa y si se quiere, que se pase una bayeta húmeda con una dilución de lejía doméstica.

Lavar la ropa requiere de precaución, pero como las que tomaríamos con otros patógenos.
 
 
Lavar la ropa requiere de precaución, pero como las que tomaríamos con otros patógenos. (Pixabay)

La clave está en nosotros mismos, y los expertos no se cansan de insistir en lo mismo: lo más efectivo es que la gente se quede en casa en la medida de lo posible y que, sobre todo, se lave las manos.